dilluns, 11 de maig de 2009

INDIVIDUOS DE LA CALLE


A veces observas situaciones que no puedes dejar de reflejar por escrito aunque rompas un poco incluso tu estilo. El siguiente microrelato así lo atestigua.


"CABALLEROS" y "caballeros".


Ayer me asomé a una ventana, llovía. El cielo solo era una sombra. Un viejo cartonero pasaba ante mí arrastrando su roñoso carro. Andando lentamente, a su lado, un perrito negro.El viejo llevaba un paraguas y, dándose cuenta de que el perro se estaba mojando, lo cogió, lo metió en el carro y puso el paraguas encima de él, quedando el pobre hombre al descubierto y diciendo con voz alcohólica:

-Pobrecito mi perro.

Después de esto, el hombre siguió su camino recibiendo el agua sobre su cabeza, pero, posiblemente, pensando que valía la pena.

A su lado pasaba un "caballero" muy bien vestido, que mirando la escena, dijo:

-Desde luego, mira que tapar al perro...

Este "caballero", seguramente, era el "caballero negro", porque no se dió cuenta de que aquel perro, posiblemente, era el único amigo del pobre cartonero.

Y como todo pobre, pobre de verdad, ante todo la amistad.

2 comentaris:

  1. Un relato muy bonito y muy ilustrativo.. posiblemente, ese perro era más afortunado que cualquiera de los amigos del bien vestido.

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  2. Te felicito por tu blog y por tus obras. Muchos cariños.

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