diumenge, 27 de febrer de 2011

la condena

AL CONDENA

La cárcel me abrumó, pero era el unico destino para alguien como yo.
Durante los cuatro años que fui el responsable de aquél grupo de represión

secuestramos y matamos a unas 1500 personas. Simplemente era mi trabajo y durante el

tiempo que duro, lo asimilé.
¡DIOS! Cadena perpetua, el tiempo pasa tan lento aqui... cada segundo es una

eternidad.
Cuando perdimos la guerra, durante algun tiempo logré escapar, si se puede llamar

escapar a las pesadillas que, como una pesada losa, caían sobre mi cada noche.
Pero una de esas noches fui detenido, poco después juzgado... cadena perpetua, esa

fue la condena, y el tiempo pasa tan lento aqui... las agujas del segundero parecen

querer quedar en el segundo anterior con fuerza. ¡Dios, que condena!
No puedo dejar de pensar en los seres humanos que maté, su sangre,, sus visceras,

pero sobre todo sus expresiones. Parece increíble pero recuerdo cada una de esas

caras, cada vez que cierro los ojos veo la tierra de las palas cayendo sobre sus

caras, veo como cae sobre sus ojos abiertos e, instintivamente, lloro.
La pena y la culpa me invaden, el dolor de cabeza es constante, el tumor no es

operable, eso si, han conseguido que se mantenga estable...
-No te matará - me dijeron - el dolor será constante durante toda tu

vida, que, te recuerdo, pasará en prisión.
Cuando me dijo eso, el doctor tenia una fría sonrisa en la cara que decía claramente

"jódete asesino".
¡Dios! Cadena perpetua. Cada segundo es una trampa mortal de culpabilidad, no puedo

dejar de llorar, el dolor es insoportable, añoro la libertad, el sol, el viento en la

cara, el mar...
Maldita prision gris que me oprime el cerebro.
Mi mente es mi maldita prisión de culpabilidad, los barrotes de mi celda una mera

formalidad, la prisión será mi unica vida y hoy es mi primer dia de condena.

1 comentari:

  1. MUY BUENO SI SEÑOR: Y...."...Maldita prision gris que me oprime el cerebro".GRACIAS

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